EEUU exige a socios de la OTAN aumentar gasto militar al 5% del PIB
El embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew Whitaker, hizo una declaración clave esta semana. Durante una conferencia de prensa, planteó que Washington quiere que los países miembros de la alianza incrementen su presupuesto de Defensa y enfatizó que aquellos que lo hagan tendrán preferencia en cooperación militar con los estadounidenses. También criticó el proteccionismo presente en la industria bélica de la Unión Europea.
Whitaker subrayó que, aunque algunos países ya han alcanzado el objetivo del 5% de su Producto Bruto Interno (PBI) dedicado a Defensa, “demasiados aliados se están quedando atrás”. Polonia, los nórdicos, los Estados bálticos y Alemania están liderando el camino. Algunos ya destinan ese 5% y otros han presentado planes “creíbles” para llegar a ese objetivo en el corto plazo. Sin embargo, afirmó que ciertos avances tendrán que esperar hasta septiembre y pidió resultados concretos.
El diplomático destacó que Trump espera aumentos inmediatos y anticipó que los países que demuestren un compromiso mayor recibirán un trato preferencial. Esto incluye un acceso más directo a funcionarios estadounidenses y prioridad en futuras compras de armamento. En la práctica, busca otorgar incentivos a los aliados más comprometidos.
Whitaker también mencionó que EE. UU. revisará el despliegue de tropas en el contexto de sus responsabilidades globales, especialmente a la luz de las diferencias con sus aliados en torno a la guerra con Irán y ciertas restricciones en el uso de bases militares. La apertura de negociaciones bilaterales con diferentes socios permitirá analizar el acceso a bases, sobrevuelos y posicionamiento de fuerzas militares. Esta evaluación se realizará junto al Pentágono y el Comando Europeo de EE. UU.
En términos industriales, el embajador apuntó que la industria europea de defensa enfrenta limitaciones importantes y argumentó que es crucial una mayor integración para potenciar la producción en áreas como sistemas de defensa aérea y tecnologías antidrones. También lanzó una crítica directa a la Unión Europea por su enfoque proteccionista en varios programas del sector militar, sugiriendo que estas iniciativas no solo restringen la participación de EE. UU., sino también de otros aliados estratégicos como Turquía.